Bahá’í World/Volume 9/La Aurora de un Nuevo Dia
32.
LA AURORA DE UN NUEVO DIA
POR DIEGO B. GARCÍA MONGE
La Liz de la Verdad
A pesar de la dolorosa situación que azota en los actuales momentos a la Humanidad toda, con motivo de la conflagración mundial, comtemplando la destrucción de millones de seres humanos y la demolición de ciudades enteras, se vislumbra en lontananza el despertar de una Nueva Era.
Los celajes hermosísimos de una tonalidad bellisima, esparcen por todos los ámbitos terrestres, una suavidad y luminosidad, para preparar los corazones para el advenimiento de un nuevo día, en el cual brillará la luz solar con esplendores jamás viatos.
Las irradiaciones de los esplandentes soles y cstrellas despejarán de la fas de la tierra las densas nubes y la negrura del humo que actualmente se enseñorea en el mundo, obscureciendo la percepcion de la Luz de la Verdad.
Las figuras que hemos adoptado al referirnos a los soles, estrellas, nubes, nubes y al humo, en esta forma no hacemos mas que ajustarnos a las enseñanzas del gran profeta Bahá’u’lláh, quien se refirió metafóricamente a los profetas que periódicamente aparecen en el mundo, comparándolos como soles, porque brillan como soles de la verdad y dan la luz de sus profecías y enseñanzas de origen divino.
Las estrellas metafísicamente hablando, son las enseñanzas, los seres puros y los que se ajustan a las disciplinas tendientes a transmutar sus egos para llegar al sendero de perfección.
Las nubes según las enseñanzas de Bahá’u’lláh són: "Aquellas cosas que son contrarias a las costumbres y a los descos de los hombres.” Asimismo constituyen las nubes los hábitos humanos, las bajas pasiones, etc.
En el mismo Libro de la Certeza del
sublime Profeta Bahá’u’lláh encontramos lo
siguiente: “El término simbólico, ‘humo’
denota graves disensiones, la abrogacion y
demolición dc las normas reconocidas, y la
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destrucción completa de aquellas personas
de mezquina mentalidad que sostienen esas
normas.”
Cuando hayamos logrado despejar las nubes y el humo de la humanidad, entraremos en un ciclo en el cual estaremos preparados para el reinado de la Paz Permanente y Eterna, porque la luz de la Verdad dimanada de los Soles, Lunas y Estrellas de la Humanidad se infiltrará hasta las fibras mas finas y delicadas de nuestro ser, haciéndonos vibrar al mismo diapasón Cósmico.
La dulce sonrisa de la paz eterna, dimanada de la mutua comprensión, de la Armonía, del Amor, de la anulación del Egoismo y del patriotismo chauvinista, contribuirán al restablecimiento de la Fraternidad Universal.
Unicamente cuando todos los hombres se vean y se amen como verdaderos hermanos que somos en Dios, podrá venir el entronizamiento de una paz eterna. La Nueva Era limará todas las asperezas, todas las aristas representadas por los odios reciprocos, las diferencias religiosas, políticas, sociales, raciales y económicas. Cuando la humanidad llegue a un alto grado de evolución espiritual, serán excluidos El Odio, el Egoismo, la Envidia, la Ira, la Intriga, y tantas otras bajas pasiones que continuamente, de los tiempos mas antiguos a los comtemporáneos han producido el desasoiego, las injusticias inauditas, la crueldad individual y colectiva de individuos y naciones, con la sterna serie de asesinatos en masa llamados guerras!
El incienso de la Vida
Para el establecimiento del imperio de las purisimas e inalterables leyes del Amor Divino, es necesario despojar a la Humanidad toda, de los grandes prejuicios que han impedido hasta nuestros días, la cohesión y la coordinación verdadera del Género Humano.
En esta gran cruzada para el acelaramiento del fulgor del nuevo día, es necesaria la cooperación de todos los hombres de Buena Voluntad, para que la Paz sea con nosotros!
Así como en centurias sucesivas la Humanidad ha estado en una pugna continua, formando legiones de agresivos combatientes, plenos de odio y furor, así a partir de la Aurora del Nuevo Día, deberemos cerrar filas todos los Soldados de la Paz, del Amor, de la Fraternidad y de la Unificación de todas las Religiones, de todos los Credos Políticos y Sociales en un solo haz armonioso, para rendirle asi pleitesía al Supremo Creador del Universo.
Dijo Jesús: “Vosotros sois templos de Dios” al referirse al Género Humano, por consiguiente es un imperativo categórico procurar a la medida de nuestras fuerzas, mantener puros y limpios nuestros cuerpos físicos y espirituales, para no profanar la morada de Dios. Nuestros corazones deben esforzarse en llegar a un nivel tal de purificación, que se constituya en un sacrosanto altar donde oficiemos cual sacerdotes, en la veneración y amor a Dios y por ende al Cosmos Infinito y a todas sus partes integrantes.
Elevemos nuestros corazones, quememos en el pebetero de nuestra existencia, los perfumes más delicados de nuestros pensamientos, para estar así preparados para bañarnos en la Sublime Luz de la Divinidad, que nos transformará en seres comprensivos y desprovistos de los egoistas prejuicios religiosos, políticos, económicos, raciales y sociales.
Que los sahumerios de nuestras preces, alcancen a repercutir en todas las direcciones en el Cosmos Infinito, para poder algún dís establecer la Unidad entre todos los Seres de la Creación Sublime del Supreme Artifice.
Hagamos un esfuerzo para que se acelere la evolución espiritual nuestra, para transmutar la Tierra en un hermosísimo Diamente, cuyas facetas multiformes, refuljan armoniosamente para darle mayor esplendor a las bellas gemas y relucientes joyas del Gran Joyel del Universe!
Bosquejo Biográfico de tres Grandes Hombres
Entre las fuentes inspiradoras de grandes ideas, existe una cuyas cristalinas aguas son púrísimas, inefables y de singular Belleza y Armonía, la Fe Bahá’í, cuyos fundadores e iniciadores fueron tres insignes Maestros persas, que formaron una Trinidad Augusta de Sublimes Conductores de la Humanidad.
A continuación bosquejamos a grandes rasgos la vida de los tres grandes personajes que se distinguieron por su sabiduría, altruismo, espíritu de sacrificio, y por servir de fanales para alumbrar el sendero de la Nueva Era, tendiente a la unificación de todas las potencialidades humanas sin prejuicios de ninguna especie, ni religiosos, ni políticos, ni sociales, ni raciales.
Las prodigiosas mentes de esos Guías vislumbraron un porvenir mejor para los seres humanos, y muchas de esas profecías se han cumplido ya. Así sucesivamente todos los pronósticos y la aplicación de las profundas enseñanzas del Báb, de Bahá’u’lláh, y de ‘Abdu’l-Bahá, gradullmente se van cumpliendo, y abriendo nuevos y más amplios horizontes para la Humanidad.
Mirzá ‘Alí Muḥammad, quien adopt el nombre de Báb, que significa Puerta, nacido en Shíráz, Persia, el 20 de octubre de 1819. Fue el Precursor de la Nueva Era, a los 25 años de edad el Báb anunció por inspiración divina que era su Mensajero y portador de una nueva enseñanza, esta declaración la hizo el 23 de mayo de 1844. Fué martir de sus ideas, perseguido por los doctores de su tiempo, los cuales con sus calumnias lograron que el Gobierno Persa decretase su prisión y que luego fuese fusilado a los 31 años de edad. Al matar a ese gran hombre se pretendió haber matado al nuevo movimiento espiritual, pero no fue así, pues le sobrevivieron sus enseñanzas aprendidas con fruición por los Bábis. Al movimiento iniciado por el Báb se le denominó al principio Bábí pere luego se adoptó el nombre de Bahá’í.
Contemporaneo del Báb fue Mirzá Ḥusayn ‘Alí, nacido en Ṭihrán, Persia, el 12 de noviembre de 1817, adoptó luego el título de Bahá’u’lláh (Gloria de Dios) a quien le tocó la misión de proseguir la obra iniciada por el Báb.
Bahá’u’lláh se distinguió por su altruismo, por su sabiduría y por su espíritu de Sublime Belleza, así como también por sus profecías y notables enseñanzas que han beneficiado y continuarán beneficiando a la Humanidad.
Bahá’u’lláh fue también perseguido, calumniado y encarcelado por sus ideas, después de haber esparcido por el mundo las semillas de sus enseñanzas murió en el año de 1892.
Al morir Bahá’u’lláh le sucedio por testamento expreso de ese gran Profeta, su hijo mayor Abbas Effendi, quien adoptó el título de ‘Abdu’l-Bahá (Siervo de Bahá). Nació en Ṭihrán, Persia, e1l 23 de mayo de 1844. Notable como su progenitor por la elevación de su espiritu y por la sublimidad de sus enseñanzas. Continuó y amplió las profecías e instrucciones de sus predecesores: el Báb y Bahá’u’lláh, también durante varios años ‘Abdu’l-Bahá fue perseguido, vilependiado y calumniado, y sufrió tambien los rigores de los injustos encarcelamientos decretados por los fanticos de su tiempo.
El Báb, Bahá’u’lláh, y ‘Abdu’l-Bahá, constituyen el Triángulo por excelencia, pues tienen la gloria de ser los Precursores e iniciadores del Movimiento Espiritual Bahá’í, que prepara a la Humanidad para el advenimiento de la Nueva Era.
La Fuente Inagotable de la Sabiduría Divina utilizo para la preparacion y desarrollo de la Nueva Era a tres poderosos y caudalosos ríos: el Báb, Bahá’u’lláh, y ‘Abdu’l-Bahá. El torrente de sus purisimas y cristalinas aguas, representadas por sus profecias y enseñanzas se esparció en todas las direcciones por medio de las semillas regadas entre sus numerosos discípulos encontrados en las hermosas riberas de la Vida. Las semillas de las enseñanzas de los Sublimes Maestros persas, empiezan en nuestros días a germinar, de esos nuevos brotes salen nuevas especies de plantas, arbustos y árboles humanos, los cuales cunado llegue el momento oportuno después de haber terminado el período de crecimiento y desarrollo, producirán las más exquisitas flores y los frutos más substanciosos y de delicadeza suprema de la Vida Cósmica.